Ha
concluido la temporada de polvo de ladrillo e inicia la de
césped, en la que el maestro indiscutible es Roger
Federer.
Confirmado su dominio, el día de
ayer en La Haya, Roger gana el torneo y su partido consecutivo
No. 59 sobre césped.
Desde 2003, la supremacía de Roger
en césped ha sido total: ganando 10 títulos
sobre esta superficie e igualando a la leyenda norteamericana
Pete Sampras. Entre esos 10, están cinco títulos
consecutivos en Wimbledon.
“Estoy muy emocionado por la forma
en que jugué, nunca perdiendo mi servicio en toda
la semana, “ dijo Federer “No podría
estar más feliz. Le he ganado a tenistas de calidad
y mi nivel de juego es muy bueno.“
El suizo debe llegar en la mejor forma
física y mental de su vida a Wimbledon, ya que su
acérrimo rival, Rafa Nadal, se encuentra jugando
a tan alto nivel, que Bjorn Borg se ha atrevido ha pronosticar
que este año, Wimbledon cambiará de dueño.
Para probar que el ex tenista sueco no habla por hablar,
Rafa Nadal, se mostró totalmente adaptado a la hierba
al ganar ayer el Torneo de Queens, convirtiéndose
en el primer tenista español en 36 años que
gana un torneo sobre césped.
El fin de semana siguiente inicia
Wimbledon, el más grande de los Gran Slams, y seguramente
presenciaremos otra final como la del año anterior
entre Federer y Nadal. El ganador se reafirmará como
uno de los mejores tenistas de la actualidad, dejando al
otro, como el césped, verde de envidia.