En mayo de 2007, en las
Islas Baleares, hogar de Rafa Nadal, se eligió un nuevo gobierno
socialista, el cual se dio a la tarea de paralizar los proyectos
de la familia Nadal, incluyendo el desarrollo de un centro de alto
rendimiento que llevaría el nombre del tenista.
Como insulto adicional, además despidieron
a Miguel Angel Nadal, comentarista de la televisión gubernamental,
quien es tio y asesor de Rafa.
El nuevo gobierno despreció institucionalmente
a su hijo pródigo, ignorándolo a pesar de sus logros
tenisticos.
Sin embargo después de su triunfo en Wimbledon
se dieron cuenta de que debían echar marcha atrás
y reconciliarse con su estrella más mediática.
Ahora, Rafa ha acordado nuevamente ser
imagen de Mallorca, aunque, como todo tiene su precio, ésto
le costará al gobierno balear un millón de euros,
lo cual, con el gobierno anterior, Nadal hacía sin cobrar
un duro.
Fuente
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