En 1998, Roger Federer
tenía 17 años y la Federación
Suiza viendo en el un chaval con potencial contrató
al preparador físico francés Paul Dorochenko
para formar parte del equipo que desarrollaría
al tenista suizo.
En reciente entrevista, Paul Dorochenko,
habla sobre Federer y saca “los trapitos al
sol”.
Esto es algo de lo que dice sobre Roger:
• “Su ojo dominante es el izquierdo y
por ello pecaba de poca concentración, algo
que ha ido corrigiendo a lo largo de los años,
en sus inicios con un psicólogo
deportivo".
• "Era un loco total. No había forma
de que no tirara la raqueta contra el suelo cuando
le salían mal las cosas. Era poco serio e hiperactivo”
Sobre la vida amorosa de Federer, Paul
comenta:
• “A Federer le gusta mucho la estabilidad.
No ha tenido mucha experiencia con mujeres, sólo
tuvo una novia antes que Mirka y ahora
está muy enamorado de su mujer.
Es una buena compañía para Roger, pues
es quien le gestiona todo y posibilita que él
sólo
se preocupe de jugar",
Acerca de la fortaleza mental requerida por Federer
para estar en la cima tantos años, dice:
• "No es importante lo que eres sino lo
que te crees. Federer es el número 1 del mundo
porque se lo ha creído".
Y desde luego, el preparador físico también
comentó sobre su gran talento natural
• "A Federer no se le puede enseñar
mucho porque tiene una excelente técnica innata.
Es impresionante su habilidad de pies y la
facilidad que tiene para el doble apoyo"
• A Federer no le hace falta preparar a conciencia
cada partido, "porque con la técnica que
tiene juega como él quiere”.
• “Su juego hace que se desgaste muy poco
y llegará sin problemas a jugar a un alto nivel
hasta la 30 años; todo lo contrario que
Nadal, quien sufre mucho más desgaste
y por ello tiene más lesiones”. A Roger
le queda cuerda para rato y llegará a los “17
ó 18
Grand Slam antes de colgar la raqueta”.
Las observaciones del preparador físico francés
que ha trabajado, además de con Federer, con
Carlos Moyá y Dinara
Safina entre otros, no sólo son un
comentario que resulta entretenido, sino que algunas
de ellas también constituyen una lección
valiosa a aplicar en nuestro tenis y vida diaria.
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